Sanando el pasado, creando el futuro en China

Yue ZhangYue ZhangAunque China está creciendo económicamente fuerte de una manera muy rápida, las heridas históricas dejadas por la invasión extranjera, guerras civiles y desastres naturales durante el siglo pasado han dejado un legado de profunda sensación de inseguridad, miedo y desconfianza. Incluso aquellos que viven en las ciudades más ricas de China están sedientos de algo más que comodidades materiales. Yue Zhang descubre una gran cantidad de necesidades esperando ser resueltas.

Recientemente participé en un programa de ocho meses llamado Chinos en Acción (CinA, por sus siglas en inglés), iniciado por Renjou Liu de Taiwán, quien ha trabajado a tiempo completo con Iniciativas de Cambio en los últimos 27 años. El programa se basa en su visión de "capacitar a un grupo de jóvenes chinos que han experimentado un cambio personal y están comprometidos a trabajar por una China generosa que sirva al mundo con un corazón humilde". Sintiéndonos llamados por esta visión, 12 de nosotros, incluyendo cuatro egresados del programa de IdeC Acción para la Vida, nos unimos al programa de noviembre de 2010 a julio de 2011.

Chinos en AcciónChinos en Acción Pasamos las primeras ocho semanas de capacitación y formación de equipo de Taiwán. Después nos dividimos en cuatro equipos y nos embarcamos en el trabajo de campo, primero en Taiwán y luego en China continental - ocho semanas en cada región. Durante la fase inicial de formación tuvimos la oportunidad de revisar los valores fundamentales de IdeC y la práctica diaria del momento de silencio y, entre otros estudios y formación, aprendimos algunas habilidades necesarias que nos prepararon para el trabajo de campo, tales como aprender a hablar en público, ofrecen talleres de capacitación y participar en diálogos uno a uno con las personas necesitadas.

Una cosa importante que hicimos durante el trabajo de campo consistió en realizar actividades de aprendizaje. El taller que con más frecuencia impartimos fue sobre "entrenamiento de la sensibilidad y sanación interior". Las respuestas positivas que estos talleres recibieron fueron más allá de mis expectativas. Me di cuenta de que realmente hay muchas personas que lo necesitan. Especialmente aquellos que viven en las ciudades más prósperas de China, sedientos por algo más que comodidades materiales. Mientras que China está creciendo económicamente fuerte de una manera muy rápida, la gente está sumida en una profunda sensación de inseguridad, miedo y desconfianza - un legado de las heridas históricas dejadas por la invasión extranjera, guerras civiles y desastres naturales durante los últimos siglos. Una gran cantidad de necesidades esperan ser resueltas.

Durante estos talleres tuve la oportunidad de escuchar las historias de vida de muchas personas. Escuchándolos aprendí mucho acerca de las dificultades y el dolor que muchos de la generación de mis padres sufrieron. "Pobreza" e "impotencia", fueron las palabras que más escuché. Luchando por sobrevivir las guerras y el hambre, ellos no podían permitirse el lujo de llorar la muerte de sus seres queridos. Hoy en día estas heridas de la vida y estos dolorosos recuerdos impactan la vida de sus hijos.

La generación más joven, sin embargo, se enfrenta a retos diferentes. Gracias a la generación de nuestros padres que trabajaron tan duro para ofrecer una vida mucho mejor, no hay más guerra ni hambre. Sin embargo, los jóvenes chinos están agobiados por las expectativas de sus padres. Muchos de ellos se sienten divididos entre vivir en función de las expectativas de sus padres o vivir sus propias vidas.

Diálogo y atención uno a uno (Foto: Yue Zhang)Diálogo y atención uno a uno (Foto: Yue Zhang)Durante un taller celebrado en Shanghai, al que asistió un grupo de estudiantes de doctorado de una prestigiosa universidad, les pedimos que escriban cartas a sus padres. Cuando las leyeron, muchos de ellos lloraron, pues revelaban algunos dolores ocultos. Cuando fueron capaces de reconectarse con su verdadero yo, por tanto tiempo olvidado, empezó en ellos el proceso de sanación interior. Lo que me tocó muy profundamente que no fue tanto el dolor y el sufrimiento en sus historias, sino la fuerza inherente y la capacidad de cada uno de ellos para amar y respetar a sus propios padres.

"Desde hace mucho tiempo he puesto mis problemas familiares a un lado", compartió uno de los participantes. "Me di cuenta de que he tenido una gran cantidad de malentendidos acerca de mi padre. Recién ahora tuve algunos recuerdos de él, y no es justamente lo que mi madre me contó. Confío en que podré reconstruir mi relación con mi padre."

"Me ha tocado mucho su calidez", comentó otro participante. "Solía sentierme solo, pero ahora me doy cuenta que tengo compañeros para caminar en la vida... Ustedes me han ayudado a ver la importancia de conocer y entender a mi familia, y a aprender cómo hacerlo."

He navegado el viaje más asombroso en estos ocho meses. Es muy inspirador ver el cambio en las personas cuando son capaces de experimentar sanación en su vida. Asimismo, es alentador ver a todas aquellas personas desesperadas encontrar una dirección clara y recuperar la fuerza para vivir. Creo que sin sanar nuestras heridas del pasado es imposible encontrar la paz interior y un amor genuino por los demás. Estoy realmente agradecida de haber desempeñado un pequeño papel en este proceso de sanación de muchas almas.

Yue Zhang nació y creció en Nanjing, China continental, donde se graduó en Administración Financiera de la Universidad de Nanjing. Desde su encuentro con Iniciativas de Cambio en 2006, ha participado en diversos programas de formación de IdeC con el fin de "explorar el significado de la vida". Ahora está casada y vive en Tainan, Taiwán, y dice que "seguiré haciendo mi parte en el servicio a la humanidad".

NOTA: Individuos de varias culturas, nacionalidades, religiones y credos, están activamente involucrados con Iniciativas de Cambio. Estos editoriales representan los puntos de vista del escritor y no necesariamente los de Iniciativas de Cambio como movimiento.