"Burnt Forest Vivirá en Paz"

Es septiembre se llevó a cabo un taller sobre reconciliación, organizado y coordinado por el Centro para los Derechos Humanos y la Democracia en Kenia, en el área de Burnt Forest, con la participación de Iniciativas de Cambio.

Los anfitriones de este taller de cuatro días fueron los líderes comunitarios de las tribus Kikuyu y Kalenjin. A este asistieron 70 personas. En mayo de 2008 hubo otro taller que surgió como respuesta ante la violencia post-elecciones que golpeó a Kenia a principios del año.

El área de Burnt Forest, queda en la Provincia del Valle de Rift, Kenia. Esta ha sido golpeada muchas veces por la violencia entre las tribus Kikuyu y Kalenjin, las cuales ocupan esa área. Ha habido fuertes conflictos en 1992, 1997, 2002, 2007 y, más recientemente, a principios de este año.

Imam Ashafa and Pastor Wuye participating in peace workshop at Burnt Forest, KeynaEl imán Ashafa y el pastor Wuye participando en el taller sobre paz en Burnt Forest, Kenia.

Otras organizaciones también han ofrecido talleres de paz y reconciliación en el área, pero el imán Mohammed Ashafa y el pastor James Wuye, de Nigeria, fueron especialmente invitados a regresar al área para colaborar con el proceso de paz. Ashafa y Wuye había liderado milicias armadas rivales durante la violencia que azotó el norte de Nigeria durante los años 90, durante la cual miles de personas perdieron la vida. En estos enfrentamientos el pastor Wuye perdió la mano derecha y el imán Ashafa perdió a su mentor espiritual y dos de sus familiares cercanos fueron asesinados. Desde que estos dos hombres se reconciliaron, lideran el Centro de Mediación Interreligiosa Cristiano-Musulmán, en su pueblo, Kaduna, y trabajan unidos para resolver los conflictos en todo el país.

Las comunidades expresaron su deseo de invitar a estos nigerianos porque “estos hablan desde su experiencia”.

“Perdí la mano en las peleas, pero hoy estoy aquí, junto a mi hermano musulmán, el imán Ashafa, para promover la paz entre nuestras religiones”, dijo el pastor James Wuye. También fue invitado Alan Channer, de Iniciativas de Cambio en Londres, junto con Joseph Karanja de Kenia, quien es parte del equipo de IdeC en Nairobi.

Ambas comunidades tenían historias muy poderosas para compartir. “¿Cómo romper el ciclo de la violencia?” fue el tema tratado en el taller. Si abrigamos malos recuerdos, favorecemos la violencia. La otra alternativa es pensar en las cosas buenas de la otra comunidad y darnos cuenta que la venganza no es buena.

Marching for peace in Burnt Forest, KenyaMarchando por la paz en Burnt Forest, Kenia

En el último día del taller, los ancianos dirigieron una marcha por la paz alrededor del centro comercial de la comunidad, con una manta que decía, “Burnt Forest Vivirá en Paz – Tukae na amani” (Vivimos en paz). Esto con el fin de establecer un mercado común para las dos comunidades. La marcha finalizó en la nueva oficina para la paz, establecida en Burnt Forest. Un artículo en el periódico Daily Nation (uno de los más importantes de Kenia), cuenta narra la historia sobre “Un Nuevo Mercado para Unir un Área Golpeada por el Caos”.

Signing the "Sorry Book" at Burnt Forest Peace Office (Photo: )Firmando el “Libro del Perdón” en la Oficina de la Paz en Burnt Forest.

Un “Libro del Perdón” fue abierto para fomentar la reconciliación entre aquellos que se enfrentaron durante la violencia post-elecciones. Este libro le dio a los individuos la oportunidad de confesar sus errores de una manera anónima, dejar sus comentarios, puntos de vista y sugerencias sobre como forjar la reconciliación. Este “Libro del Perdón” fue reportado en Swahili, en las noticias de las 7:00 pm de la estación de televisión nacional NTV. Tanto los ancianos de la comunidad Kikuyu, como los de la comunidad de los Kalenjins, firmaron el libro y luego danzaron afuera de la oficina.

“Cuando la gente ve la vida en términos espirituales, realmente pueden ponerse en sintonía con el poder de Dios y pueden de verdad, y rápidamente, obtener una respuesta positiva”, reportó Wambui Nguyo. “Siempre es cuestión de redireccionar la energía espiritual de las personas. Tanto el imán como el pastor quedaron conmovidos por la respuesta tan positiva por parte de la gente. Fue de verdad algo alentador… un alivio cuando todos firmaron el Libro del Perdón.”

Con este libro sabremos cómo se siente la gente y lo que quieren que se haga para asegurar una paz duradera”, dijo el coordinador, Ken Wafula.